Una pareja le hizo señas y detuvo el auto. Cuando le indicaron el destino del viaje, el taxista Juan Carlos Díaz condujo hasta avenida Alem y Larrea. En esa esquina, le indicaron que se bajaría uno de los ocupantes. Pero en vez de descender, sacaron un arma y obligaron a Díaz a bajarse del auto. Luego de la denuncia que el taxista realizó, personal de la sección Robos y Hurtos, a cargo del comisario Adrián Alvarez y del subcomisario Miguel Luna encontró el rodado estacionado en el pasaje Anchorena al 3.500. Faltaba la recaudación y la billetera de la víctima.